INTERPRETACION DE ANALISIS DE AGUAS

 

Dr. Washington Padilla G. Ph.D.

El agua de buena calidad para el riego debe presentar valores bajos en la mayor parte de sus componentes, de manera especial de los iones carbonatos y bicarbonatos y de los cationes magnesio y calcio. Estos dos últimos elementos son los que determinan el grado de dureza del agua.

El agua dura es aquella que presenta contenidos altos de magnesio y calcio, conjuntamente con los aniones carbonato y bicarbonato, lo que hace que el pH de la misma tenga valores altos, sobrepasando por lo general valores de 8 unidades.

El contenido alto de sodio perjudica mucho la calidad del agua de riego por la característica química de este elemento al actuar como un dispersante, lo que causa daño en la estructura del suelo y con esto dificulta el movimiento del agua dentro del perfil. La relación de adsorción de sodio (RAS), es un buen parámetro para considerar la magnitud del daño que puede causar el sodio en el suelo.

Cuando el agua posee contenidos altos de micro elementos se debe tener mucho cuidado, de manera especial si se la usa en riegos diarios, ya que puede tener un efecto acumulativo en el suelo y volverse fitotóxico, tal es el caso del elemento boro.

Contenidos altos de hierro en el agua de riego resultan ser perjudiciales tanto para el suelo como para los equipos de riego, ya que causan un deterioro muy acelerado de los mismos. Químicamente hablando el hierro alto en el agua puede ocasionar la precipitación de elementos como el fósforo, de manera especial cuando el pH es ácido.